- Adepal demostró que actualmente es el mejor equipo de Castilla-La Mancha
98 Adepal Alcázar.- Ros, Almazán (11), Virgil (21), Kiril (9), Frutos (1) - cinco inicial - Lyons (17), , Wright, Rubio (14), Marcos (8), Ventura (2), Ward (15) y Richi.
75 Rayet Guadalajara.- Arjonilla (7), Javi Mújica (13), Ryan (5), Sánchez (2) y Alonso (20) - cinco inicial- Barra (4), Pérez (2), Sergio (20), Rubén Iñigo, Sousa (2).
Árbitros: Abengózar y Beamud
Parciales: 26-24; 48-39 (22-25): 69-53 (21-14); 98-75 (29-22)
Incidencias: Partido correspondiente a la final del Trofeo Junta de Comunidades disputado en el pabellón Antonio Díaz-Miguel de Alcázar de San Juan ante unos 1000 espectadores.
Después de unos días en los que el Trofeo Junta de Comunidades rozó el esperpento, sin saber muy bien quién iba a jugar la final, el Adepal demostró que es actualmente el mejor equipo de Castilla-La Mancha y venció por veintitrés puntos de diferencia al Rayet Guadalajara. Ambos equipos dejaron aparcada la polémica y se centraron en lo meramente deportivo. El partido arrancó con mucha igualdad en el marcador. A la primera canasta de Arjonilla respondió Almazán con un triple, dejando claro que ambos conjuntos querían llevarse este Trofeo Junta de Comunidades. En los primeros diez minutos las ventajas no pasaron nunca de los cinco puntos para los alcazareños, favoritos para alzarse con el Trofeo. El Rayet no le perdía la cara al partido y un triple de Alonso ponía el empate a 22 a falta de un minuto para el final. La rápida reacción de los de Juárez hizo que el los alcazareños pudieran terminar el cuarto cuatro arriba (26-22).
Adepal desplegó todo su arsenal ofensivo para estrenar su palmarés en el Trofeo de la JCCM. Los manchegos pasaron por encima de un Rayet Guadalajara que se descolgó en el tercer cuarto y no tuvo capacidad para frenar a Virgil, Lyons y compañía.
De poder a poder. Estos diez primeros minutos de partido transcurrieron como un suspiro. Ni a los aficionados les dio tiempo a contener la respiración cuando Rayet y Adepal ya se estaban dando de lo lindo. Ni tanteo inicial ni nada. Velocidad desde el primer instante. Virgil tomó el mando de las operaciones de los manchegos y se convirtió en el rey de la zona. Cada balón suyo fue una canasta. En los alcarreños, Alonso tiró del carro. No en vano, al acabar el primer parcial la ventaja sólo era de dos puntos para los chavales de Juárez.
El Adepal comenzó el segundo cuarto igual que el primero, con un triple, en esta ocasión de Lyons desde mucho más allá de la línea de 6,25. Fue el pistoletazo de salida para un Adepal dispuesto a poner tierra de por medio y demostrar cuál es el mejor equipo de Castilla-La Mancha. Poco a poco, los pupilos de Juárez fueron amasando una renta importante y los nervios hicieron mella en los alcarreños, hasta el punto de que los colegiados señalaron una técnica al banquillo del Rayet. A pesar de todos los pesares, los “visitantes” peleaban con todas sus fuerzas y consiguieron reducir la ventaja hasta sólo dos puntos (38-36 con un triple de Alonso). Sin embargo, los alcazareños siguieron apretando y consiguieron marcharse hasta los nueve puntos de ventaja con los que concluyó este segundo cuarto (48-39).
Fueron estos minutos en los que Adepal comenzó a dar muestras de su poderío interior. Al trabajo de Virgil se unió Ward, que durante muchos minutos puso en demasiados problemas al juego interior alcarreño. Fernández y Sánchez sufrieron la tiranía de los pívots americanos de Adepal. El partido giró hacia los locales, pese a las buenas acciones de Joe Alonso y a la capacidad de reacción exhibida por los visitantes con la salida de Rubén Íñigo, que suplió a las mil maravillas a Matt Witt.
El descanso les sentó bien a los de Juárez, que se marcaron un tercer cuarto de libro y consiguieron estirar la renta hasta los 16 puntos. El Adepal arrancó con un 7-0 de parcial, con un triple de Ward y un robo de balón de Chema Marcos. El público alcazareño enloquecía con la actuación de su equipo, que vio la posibilidad de resolver el encuentro. Fueron minutos de juego espectacular, los de Juárez obtuvieron una distancia en el electrónico que a la postre iba a ser decisiva. Al final de cuarto, 16 puntos de ventaja y medio título en el bolsillo del Adepal.
El partido se rompió en el inicio de este tercer cuarto. Un parcial de 7-0 llevó a los manchegos del Adepal a ventajas superiores a los 15 puntos. Ward y Marcos, que habían salido al final del primer tiempo, fueron los encargados de dilapidar las opciones de los alcarreños. La puntilla psicológica la dio Dexter Lyons, con un mate a una sola mano. Desgaste excesivo para un Rayet que se veia incapaz de frenar a los hombres altos del Adepal. Eso sí, los alcarreños aguantaron el tirón y acabaron 16 abajo el cuarto. Y más teniendo en cuenta que el último cuarto arrancó con cinco puntos consecutivos de Rubio que ampliaban la ventaja hasta los 19 puntos. Pese a estar el partido casi resuelto. Rayet se empeñó en no dejar respirar a Adepal. Sergio Fernández demostró que tiene poco que envidiar a Virgil y compañía, pero fue demasiado poco. Rubio por un lado y Virgil y Lyons por el otro siguieron con el ritmo asfixiante de los manchegos, que acabó dándoles una ventaja de 20 puntos de la que ya no se bajarían hasta el final del encuentro. Lo cierto es que los últimos diez minutos fueron una fiesta en el Díaz-Miguel. La afición alcazareña vibró con su equipo, que no dio opción al Rayet y se proclamó, por primera vez, campeón del Trofeo Junta de Comunidades.
Al término del partido, las autoridades políticas y deportivas presentes entregaron los correspondientes trofeos al campeón y subcampeón de este Trofeo JCCM, al juego limpio que recayó en Joe Alonso y al MVP de la final, Duane Virgil. |