El Adepal de Juárez impone su experiencia y remonta en el último cuarto un partido que perdía de 15 puntos
76 CB Illescas Urban CLM.: Nacho Gigou (4), Thomas Sanders (12), Álvaro Muñoz (2), Javier Vega (15), Gustavo Ayón (17). También jugaron: Javier Simón (5), Lucas Kraus (2), Dismarch Diyombo (6), Luis Parejo (13).
78 Fundación Adepal Alcázar: Dexter Lyons (9), Larry Tuner (8), Álex Ros (1), José M. Marcos (6), Duane Virgil (21). También jugaron: Devin Wright (5), Marc Rubio (16), Eloy Almazán, Kiril Wachsmann (10) y Álvaro Frutos (2).
PARCIALES Primer Cuarto: 25-16 Segundo Cuarto: 20-18 Tercer Cuarto: 18-22 Cuarto Cuarto: 13-22
ÁRBITROS: Ángel Albacete y José M. González. Eliminados: Ayón (39´); Marcos (39´).
PABELLÓN: MUNICIPAL, 700 ESPECTADORES
Vibrante partido el vivido anoche en el retorno del baloncesto a Illescas. En el primer derbi regional de la temporada, encuentro con muchas connotaciones por la vuelta a la que fue su casa de nombres leyenda de este deporte en el municipio sagreño, el pabellón de San Pedro volvió a llenar sus gradas para, en esta ocasión, ver cómo los que llevaron al club a ser de Oro se llevaron la victoria para Alcázar.
Un mate de Dexter Lyons a falta de pocos segundos, muy parecido al que cerró en Cáceres el ascenso dos temporadas atrás, sirvió en esta ocasión para culminar la remontada (76-78 con un 13-22 clarividente en los últimos 10 minutos) de un Adepal que nunca bajó los brazos a pesar de ir 15 puntos abajo al comienzo del tercer cuarto. Lyons, para alegría de Juárez, Virgil y Álvaro Frutos, machacó el aro como lo hizo siempre y los que tiempo atrás aclamaron su espectacular juego lamentaron que ese penúltimo balón cayera en sus manos. Esto es el deporte, mismas caras y distintas camisetas para la tristeza de unos y la alegría de otros.
Tristeza de Illescas y alegría de Adepal porque los locales fueron siempre por delante en el marcador hasta el desenlace del último minuto. Un gran comienzo de partido de los de Sergio Jiménez permitió que el conjunto toledano ya fuera 6 puntos arriba a los 5 minutos (14-8), renta que se ampliaría, gracias a la intensidad en el rebote y el acierto del impetuoso Thomas Sanders, hasta los 9 al término del primer cuarto (25-16).
La dinámica se mantuvo en la misma línea en el segundo cuarto porque los locales no bajaron las prestaciones y la aparición de Nacho Guigou mejoró la creatividad del equipo. Del minuto 10 al 20, una muñeca destacó por encima de la del resto para que Illescas se fuera 11 arriba al descanso (45-34). Ésta fue la de Luis Parejo, que anotó cuatro triples en diferentes momentos. También aportó puntos el mejicano Gustavo Ayón (6) ante un Adepal desacertado desde la línea de tiros libres. Pintaba bien la película para un Illescas al que le faltaba lo principal, cerrar el encuentro frente a un rival, el de Juárez, que estaba claro que no iba a bajar los brazos.
Precisamente por esa cuestión, los de Ciudad Real ganaron terreno. En el tercer cuarto, Marc Rubio sería el hombre más destacado de los visitantes para volver a reenganchar a Adepal. Ante una defensa más agresiva, los locales pudieron sujetar su anotación porque Javi Vega estuvo inspirado desde el perímetro y Ayón siguió apareciendo en el poste bajo. Sin embargo, la dinámica era otra y Adepal, que acumuló su mejor parcial de 10-0, parecía venir fuerte desde atrás y sus jugadores empezaban a creer en la posibilidad de imponer su mayor experiencia.
Así las cosas, con Virgil entonado y Marc Rubio visible, al Alcázar solo le faltaban dos cosas para terminar imponiéndose. La primera, un inesperado nerviosismo en la faceta ofensiva de Illescas, algo que ocurrió, y lo segundo, la presencia de Wachsman, hasta el último cuarto desaparecido y finalmente vital en la pintura. Pasaron las dos y con el equipo de Illescas más voluntarioso que inspirado en la selección de tiro, el Adepal terminó de ganar terreno. El colchón se fue agotando y los triples de Rubio y Lyons abrieron la puerta a las posteriores canastas de Wachsman, Frutos y Lyons con su mencionado mate para que a los locales sólo le quedara la épica. No hubo proeza, aunque sí protestas por una posible falta a Luis Parejo, y el derbi se fue a Ciudad Real.
El gran ambiente el pabellón y la deportividad entre aficiones dejaron patente que el baloncesto ha vuelto a Illescas. |